Un día como hoy, 11 de febrero, pero de 1939, la física austríaca Lise Meitner y su sobrino Otto Frisch publicaron en la revista Nature un artículo histórico donde explicaban la fisión nuclear: “Desintegración del uranio por neutrones: un nuevo tipo de reacción nuclear.”
Asumieron un modelo de gota líquida para el núcleo atómico, donde la tensión superficial disminuye al aumentar la masa, volviéndolo inestable. Meitner y Frisch analizaron los experimentos realizados por Otto Hahn y Fritz Strassmann, e interpretaron que, ante una perturbación pequeña, un núcleo pesado, como puede ser el del uranio, podía dividirse en dos más ligeros, liberando una enorme cantidad de energía. Hahn recibió el premio Nobel de Física por el descubrimiento de la fisión nuclear, no fue el caso de Meitner...
El caso de Lise Meitner no es un caso aislado, el 1 de noviembre de 1969, en el número 224 de la revista Nature, Jocelyn Bell publica un artículo donde evidencia la existencia de pulsares (estrellas de neutrones que giran muy rápido y emiten pulsos de radio). Por su descubrimiento en 1974 le dan el premio nobel a un hombre; por citar solamente otro caso más.
Hoy, en el Día Internacional de las Mujeres y las Niñas en la Ciencia, veo una ocasión para reconocer, no solo el talento y la contribución de científicas como Lise Meitner y Jocelyn Bell, sino también para recordar las dificultades y la falta de oportunidades y de inclusión que históricamente han tenido y siguen teniendo las mujeres y lo mucho que debemos trabajar por eliminar toda forma de discriminación contraria a la dignidad humana.
Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia 11 de febrero
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